En un ambiente de profunda fe y esperanza, la Catedral San Felipe Neri fue el escenario de la primera eucaristía oficiada por el Excmo. Monseñor Alberto Valentín Castillo García, como VI Obispo de la Diócesis de Los Teques.
La ceremonia contó con el respaldo institucional de las autoridades municipales, encabezadas por el alcalde Farith Fraija.
Durante una emotiva homilía, Monseñor Castillo García agradeció la calurosa acogida del pueblo altomirandino y reafirmó su vocación de servicio directo en las comunidades.
«No vengo a mandar, soy un hermano que viene a caminar al lado de todos ustedes. Mi deseo es descubrir el rostro del pueblo que Dios me confía; no temo subir los cerros para escuchar y orientar a cada comunidad», aseveró el prelado, subrayando su compromiso de cercanía con el sector popular.
Por su parte, el alcalde Farith Fraija destacó la relevancia de este inicio pastoral para la paz y la espiritualidad del municipio.
«Nos llena de orgullo recibir a un pastor tan carismático y humano. Sus palabras reflejan un compromiso real con nuestro pueblo, y estamos listos para acompañar su labor en el fortalecimiento de los valores y la fe en nuestro terruño», expresó el mandatario, quien asistió junto al secretario de gobierno, Rubén Díaz, y el presidente de la Cámara Municipal, Luis Nieves.
Al cierre de la liturgia, en un gesto de fraternidad, el mandatario local entregó un presente institucional al nuevo Obispo en nombre del Ejecutivo Municipal. Asimismo, representantes de cofradías y movimientos juveniles locales manifestaron su respaldo a la gestión eclesiástica que hoy comienza, sellando una jornada de unidad para la capital mirandina.


